14:55


 Un cielo pintado de azul en el centro de la ciudad de Medellín


El 16 de abril de 2012 fue un día soleado en la ciudad de Medellín.
Las ganas de salir adelante acompañaban a las personas que desde muy temprano llegaban a sus trabajos cerca de La Alpujarra.
Podíamos observar como algunas personas caminaban con paso acelerado pues el tiempo no estaba a su favor, otras caminaban casi por inercia y el aburrimiento y la preocupación se percibían hasta a tres metros de distancia. En cambio, en el patio interior de la antigua Estación del Ferrocarril de Antioquia veíamos como el ambiente se tornaba diferente. Las personas que en este día frecuentaba el lugar eran, en su mayoría, de edad adulta, las cuales se acercaban allí en busca de un buen sitio para descansar, hablar, tomarse tal vez un café y lo más importante, recordar, como es el caso de Jairo Gutiérrez, quien compartió con nosotros su experiencia con el Ferrocarril de Antioquia cuando él era niño.
Mientras las horas avanzaban, nosotros lo hacíamos de igual manera por el centro de nuestra ciudad, nos acercábamos ya hacia el famoso “Guayaquil” frente al Parque de las Luces. Allí pudimos observar como algunos de los edificios más antiguos de Medellín, tras algunas reparaciones, aún se conservan y son utilizados por la Alcaldía de la ciudad.
Seguíamos avanzando y veíamos cada uno de los almacenes característicos de este lugar, razón por la cual muchos de los habitantes de Medellín y de toda Antioquia se acercan al centro de la ciudad para hacer compras, pues es en estos lugares en donde se consiguen los precios más favorables del mercado. Desde sombrillas, celulares, juguetes, esmaltes, zapatos, hasta vestidos para fiestas, este es el lugar perfecto para encontrar todo lo que se necesita al precio más económico, como lo aseguran los vendedores del sector.
Nuestro recorrido estaba por terminar pues ese cielo azul que desde el inicio nos acompañaba ya se tornaba un poco grisáceo. Decidimos culminar en el Salón Málaga, bar famoso en la ciudad por su gran tradición y por ser “un santuario de la música” como las personas que acuden al lugar se refieren.
Fue maravilloso pasar por este lugar pues inmediatamente se llega a la entrada, sus olores, la música, las fotografías que hay en el lugar, las personas que encuentras allí, en conjunto todo lo que es el Salón Málaga, te transportan a la época en la que vivieron tus abuelos.
Fue muy bueno ver como en nuestra ciudad perduran, a través del tiempo, lugares como estos que recrean épocas en las cuales nosotros no estuvimos presentes y como se aprovechan los recursos y el lugar mismo para crear un ambiente de cultura en Medellín, implementando algunos shows de danza y shows musicales, clases de tango y entre otras actividades a las cuales están invitados toda clase de públicos.


You Might Also Like

0 comentarios

Popular Posts

Like us on Facebook

Flickr Images