15:47


Una vida dibujada de sueños

Desde niños nos regocijamos en los sueños, sueños que comienzan siendo inocentes y, para algunos, insignificantes. Desde ese momento nuestra vida se bifurca, ahora comparamos la vida que tenemos y la que quisiéramos tener, y es ahí donde está la magia de soñar. Empezamos a crear nuestra propia realidad la cual puede contener elementos reales pero en su gran mayoría tiene lo que está ausente, lo que deseamos e incluso aquello que todavía no conocemos.

A medida que crecemos nuestros sueños crecen con nosotros pues indudablemente se convierten en parte esencial de nuestra existencia.

Esa realidad que desde niños estábamos pensando, es ahora mucho más elaborada y un poco más realista, se acopla más a lo que estamos viviendo en el momento y comenzamos a trabajar tanto por esos sueños que desde niños hemos cultivados que llegamos al punto de convertirlos en realidad.

Algunas personas al crecer, afortunadamente, continúan con ese espíritu soñador que los acompañó desde pequeños. En cambio otras, por el afán de vivir como lo dicta nuestra sociedad, olvidan que son los sueños la base del éxito.

¿Qué sería de nuestras vidas sin los sueños? Posiblemente el mundo en que vivimos ha olvidado enseñarnos desde hace mucho tiempo un derecho que aún no ha sido declarado: el derecho a soñar.
Como afirma Eduardo Galeano en su video El derecho al delirio: “… si no fuera por el derecho de soñar y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed”. Nuestra vida no sería la misma si no tuviéramos las emociones y las ilusiones que se crean a través de los sueños. Sueños de ser profesionales, sueños de tener la casa que siempre hemos querido, sueños de encontrar la persona que nos haga felices, sueños de hacer lo que nos gusta, sueños de vivir, de ser libres, de viajar, conocer, aprender…

Como dice Eduardo Galeano en el video nombrado anteriormente, debemos darnos tiempo para delirar y arreglar nuestro mundo.

 A veces es bueno pensar en que esta vida tan superficial que llevamos y este mundo lleno de cosas banales en el que vivimos puedan cambiar… La clave está en que aprendamos a disfrutar el día a día, aprendamos a disfrutar de la vida y no solo vivir por vivir. Es esto a lo que se refiere Eduardo Galeano cuando afirma: “…El aire estará limpio de los venenos de las máquinas y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanas y de las humanas pasiones(…)La gente trabajará para vivir en vez de vivir para trabajar…”
Soñamos con un mundo en el que no haya injusticia, pobreza, discriminación, desigualdad, en el que como lo plantea Eduardo Galeano, los niños de la calle no sean tratados como si fueran basura porque no habrán niños de la calle ni los niños ricos serán tratados como si fueran dinero pues en este mundo no habrán niños ricos. Y, por último, se creará un nuevo mandamiento el cual dirá: amarás a la naturaleza de la cual haces parte.

Los sueños contribuirán a que podamos vivir cada noche como si fuera la última de nuestras vidas y cada amanecer como si fuera el primero de nuestros días.

You Might Also Like

0 comentarios

Popular Posts

Like us on Facebook

Flickr Images