Más que un museo, un lugar para compartir anécdotas
La tarde que habÃa estado acompañada por un cielo
azul y un sol resplandeciente, iba cayendo mientras las personas visitantes de
la Casa Museo Otraparte iban culminando el recorrido acompañados con carteles
alrededor de toda la casa, los cuales mostraban fotos, información y algunas de
las obras más importantes del maestro Fernando González.
Un hombre y una mujer un poco más mayores que el
resto de los asistentes al recorrido, hablaban entre ellos acerca de lo que fue
hace unos 35 años la casa de Fernando González.
--¿Te acordás de Javier Restrepo, el sobrino de
Fernando González?--dijo él.
--Claro, si él fue el que puso el letrero de
Otraparte en la entrada por allá en los años 60s—respondió la mujer.
--¡Cómo pasábamos de bueno jugando atrás de esta
casa con los González! –añadió.
--SÃ, que épocas…
Y asà como esta se presentaron varias
conversaciones de estas dos personas contando sus anécdotas sobre juegos,
animales, travesuras y amorÃos en el lugar cuando ellos eran niños.
Durante el recorrido, Don Francisco, mayordomo de
la casa, contaba como en su época el lugar habÃa sido para las personas de
Envigado un signo de rebeldÃa y que representaba la alusión a vivir a la
enemiga, como lo decÃa el maestro González: “¿Por qué afirmo que vivo a la enemiga? Porque he luchado
contra todo lo existente”.
Contó también como el lugar por haber pertenecido a un
agricultor alemán se llamó primeramente La Huerta del Alemán, convirtiéndose
luego en Otraparte.
Colaborando con la contextualización del lugar, Olga Ruiz,
recepcionista de la Casa Museo y con la que se inicio el recorrido, contó como
en un primer momento el maestro Fernando apoyó al movimiento NadaÃsta pues lo
veÃa como un movimiento joven y rebelde, “Aparecieron las náuseas por ese mundo
de la nada en que vivimos”, decÃa él.
Añadió también que en el año 2002 la recién fundada Corporación
Fernando González – Otraparte, integrada en su gran mayorÃa por lo herederos
del maestro, se hizo cargo de la administración de la Casa Museo, la que tiempo
más tarde fue declarada Bien Cultural de Interés Público de la Nación.
El olor a libros viejos y a madera con el olor de
los árboles que abundan en el lugar, se combinan para formar una mezcla que
hace mágica la estadÃa en él y lo hacen acogedor, al igual que con su balcón
del cual se puede observar el gran jardÃn de su entrada y el patio de la casa
con una fuente en la mitad de él.
Este lugar es perfecto no solo para aprender sobre
literatura y filosofÃa sino también para divertirse, ya sea con las actividades
que se realizan constantemente en la Casa Museo o tomando algo en el Café
Otraparte que está ubicado en el mismo sitio.
La Casa Museo Otraparte tiene sus puertas abiertas
para toda clase de público y es un sitio recomendado para pasar un tarde
agradable y llena de tranquilidad.
Un lugar para hacer lo que más te gusta
en la Universidad
El
olor a café intenso invade este lugar al igual que lo que hace el ambiente
acogedor que lo caracteriza, al ofrecer lugares y talleres, tanto para
estudiantes como para lo visitantes de la Universidad que les permiten realizar
las actividades que más les gustan.
El
Centro de Desarrollo ArtÃstico esta ubicado en la parte posterior de la
Universidad, cerca al bloque de IngenierÃas. Es una casa de dos pisos en la que
predomina el color blanco y algunas pinturas o en ocasiones fotografÃas
realizadas por los participantes de este lugar las cuales forman parte de la
decoración.
En
el primer piso están ubicadas algunas oficinas, una pequeña cocineta, salones
utilizados para los talleres de pintura y fotografÃa, y un pequeño patio dotado
de mesas y hamacas en donde los estudiantes pueden descansar o estudiar.
En
el segundo piso hay una sala con muebles, pufs y cojines en donde los estudiantes
pueden dormir, leer y relajarse pero como lo dice el lema de el lugar “está
prohibido estudiar”. Hay también 3 salones en donde se puede practicar música,
dibujo, expresión corporal, teatro, baile y entre otras actividades.
Este
es un lugar muy importante de la universidad pues puedes hacer lo que más te
gusta, puedes relajarte, descansar, hablar con tus compañeros, estudiar…
Reúne
una cantidad de caracterÃsticas que lo hacen un espacio codiciado y preferido
por los estudiantes y los visitantes de la Universidad interesados en los
programas ofrecidos.
Una vida dibujada de sueños
Desde niños nos regocijamos
en los sueños, sueños que comienzan siendo inocentes y, para algunos, insignificantes.
Desde ese momento nuestra vida se bifurca, ahora comparamos la vida que tenemos
y la que quisiéramos tener, y es ahà donde está la magia de soñar. Empezamos a
crear nuestra propia realidad la cual puede contener elementos reales pero en
su gran mayorÃa tiene lo que está ausente, lo que deseamos e incluso aquello
que todavÃa no conocemos.
A medida que crecemos
nuestros sueños crecen con nosotros pues indudablemente se convierten en parte
esencial de nuestra existencia.
Esa realidad que desde niños
estábamos pensando, es ahora mucho más elaborada y un poco más realista, se
acopla más a lo que estamos viviendo en el momento y comenzamos a trabajar
tanto por esos sueños que desde niños hemos cultivados que llegamos al punto de
convertirlos en realidad.
Algunas personas al crecer,
afortunadamente, continúan con ese espÃritu soñador que los acompañó desde
pequeños. En cambio otras, por el afán de vivir como lo dicta nuestra sociedad,
olvidan que son los sueños la base del éxito.
¿Qué serÃa de nuestras vidas
sin los sueños? Posiblemente el mundo en que vivimos ha olvidado enseñarnos desde
hace mucho tiempo un derecho que aún no ha sido declarado: el derecho a soñar.
Como afirma Eduardo Galeano
en su video El derecho al delirio: “… si no fuera por el derecho de soñar y por
las aguas que da de beber, los demás derechos se morirÃan de sed”. Nuestra vida
no serÃa la misma si no tuviéramos las emociones y las ilusiones que se crean a
través de los sueños. Sueños de ser profesionales, sueños de tener la casa que
siempre hemos querido, sueños de encontrar la persona que nos haga felices,
sueños de hacer lo que nos gusta, sueños de vivir, de ser libres, de viajar,
conocer, aprender…
Como dice Eduardo Galeano en
el video nombrado anteriormente, debemos darnos tiempo para delirar y arreglar
nuestro mundo.
A veces es bueno pensar en que esta vida tan
superficial que llevamos y este mundo lleno de cosas banales en el que vivimos
puedan cambiar… La clave está en que aprendamos a disfrutar el dÃa a dÃa,
aprendamos a disfrutar de la vida y no solo vivir por vivir. Es esto a lo que
se refiere Eduardo Galeano cuando afirma: “…El aire estará limpio de los
venenos de las máquinas y no tendrá más contaminación que la que emana de los
miedos humanas y de las humanas pasiones(…)La gente trabajará para vivir en vez
de vivir para trabajar…”
Soñamos con un mundo en el
que no haya injusticia, pobreza, discriminación, desigualdad, en el que como lo
plantea Eduardo Galeano, los niños de la calle no sean tratados como si fueran
basura porque no habrán niños de la calle ni los niños ricos serán tratados
como si fueran dinero pues en este mundo no habrán niños ricos. Y, por último,
se creará un nuevo mandamiento el cual dirá: amarás a la naturaleza de la cual
haces parte.
Los sueños contribuirán a
que podamos vivir cada noche como si fuera la última de nuestras vidas y cada
amanecer como si fuera el primero de nuestros dÃas.
El dÃa que envenenaron a Chiquinquirá
Resumen
El dÃa 25 de noviembre de 1967, como
el resto de los dÃas, las familias
chiquinquireñas se disponÃan a comprar en la panaderÃa Nutibara sus
desayunos.
Cuando los estudiantes se dirigÃan hacia su último
dÃa de clases, en plena calle uno de
ellos se desplomó y desde entonces el hospital empezó a recibir a una gran
cantidad de intoxicados.
El número de personas afectadas era cada vez mayor y el caos aumentaba de manera increÃble.
El número de personas afectadas era cada vez mayor y el caos aumentaba de manera increÃble.
Se descubrió que la causa de la intoxicación
habÃa sido por los panes con los que, como era costumbre, toda la población
habÃa desayunado. Y se supo también que
el envenenamiento se habÃa presentado por un frasco de folidol, un veneno utilizado por los agricultores, que se
habÃa quebrado cuando estaba siendo transportado a Mi Granja, una tienda cerca de la plaza del
pueblo, y se habÃa derramado en los costales de harina con los que luego se
harÃan los panes de la Nutibara.
Al avanzar la mañana el número de muertos y de
internados en el hospital aumentaba. Algunas familias perdieron una
considerable cifra de personas, otras fueron más afortunadas y murieron muy
poco integrantes; pero aún asà el pueblo estaba conmovido por todas las muertes
que se habÃa presentado por culpa de aquel descuido.
Cinco años después de dicho suceso, muchas
cosas en Chiquinquirá cambiaron.
La ciudad está a punto de culminar la reconstrucción
de la basÃlica. Algunas familias partieron para ciudades como Bogotá y Cali,
otras se quedaron pero sus vidas cambiaron de forma radical. Las secuelas
perduraron en las personas que sobrevivieron, sufren de perdida del
conocimiento, dolores de cabeza, mareos, dolores de estómago y una cantidad de
problemas de salud por culpa del envenenamiento.
En Chiquinquirá aún hoy se sigue comercializado
el folidol y no se han cumplido las normas expuestas por el Ministerio de
Agricultura como, por ejemplo, embazar este quÃmico en frasco de plástico y no
de vidrio o disponer de una cantidad equivalente del antÃdoto.
Tan fuerte, tan cerca
Esta pelÃcula está basada en la novela llama
con el mismo nombre “Tan fuerte, tan cerca” de Jonathan Safran. Fue mostrada
por primera vez al público en los cines de Estados Unidos el 25 de diciembre de
2011 obteniendo como taquilla 72.348 dólares en su primer dÃa y en España el 13 de marzo de 2012 teniendo como taquilla, hasta
estos últimos dÃas, un total de 444.324
dólares.
Esta
pelÃcula tiene una duración de dos horas y nueve minutos y ha encantado a los
espectadores logrando tocar los corazones de cada uno de ellos. Alcanzó una
nominación a los Premios Oscar en el año 2011 como mejor pelÃcula del año.
La trama de esta producción se basa en la
búsqueda que emprende un niño de once años por los cinco barrios que conforman
su ciudad intentando adivinar las razones que hubiera tenido su padre para
estar en esos lugares, después de haberlo perdido en los atentados contra las
Torres Gemelas en Nueva York el 11 de septiembre de 2011 (“no es una historia
sobre el 11 de septiembre, sino de cada uno de los dÃas que le siguen”, Revista
People).
Él tuvo como base una llave que encontró en las
cosas de su padre, la cual tenÃa escrita la palabra “negro”. De acuerdo con
esto inició una serie de investigación las que lo llevaron a descubrir cosas,
conocer lugares, personas que jamás imaginó encontrar. A partir de todo el
aprendizaje que él adquiere con esta búsqueda comienza a tomar caminos que lo
conducen a conocer mas sobre sus orÃgenes y sobre su familia. La conclusión de
esta historia es totalmente incierta e inquietante lo que permite una conexión
extraordinaria con la pelÃcula desde principio a fin.
El jueves 29 de marzo de 2012 tuve la
oportunidad de ver esta pelÃcula. Me gustó la trama pues es de las pelÃculas que
logran atraparte por completo y en las que tú te sientes parte de ella.
El homenaje que le hace a las vÃctimas del
atentado del 11 de septiembre es muy importante pues nos hace
ver desde otra perspectiva las consecuencias que esto tuvo para las
personas afectadas.
Me gustó también como, sin importar la edad,
alguien que tiene un ideal busca alcanzarlo sin importar nada más, confrontando
sus miedos, temores y enfrentándose a cosas desconocidas. Esta pelÃcula nos
enseña como se puede lograr lo que nos propongamos y como el amor que sentimos
a nuestros seres queridos puede llevarnos a hacer cosas inimaginables, con el
fin de que ellos estén bien.
Un cielo pintado de azul en
el centro de la ciudad de MedellÃn
El 16 de abril de 2012 fue
un dÃa soleado en la ciudad de MedellÃn.
Las ganas de salir adelante acompañaban
a las personas que desde muy temprano llegaban a sus trabajos cerca de La
Alpujarra.
PodÃamos observar como
algunas personas caminaban con paso acelerado pues el tiempo no estaba a su
favor, otras caminaban casi por inercia y el aburrimiento y la preocupación se
percibÃan hasta a tres metros de distancia. En cambio, en el patio interior de
la antigua Estación del Ferrocarril de Antioquia veÃamos como el ambiente se
tornaba diferente. Las personas que en este dÃa frecuentaba el lugar eran, en
su mayorÃa, de edad adulta, las cuales se acercaban allà en busca de un buen
sitio para descansar, hablar, tomarse tal vez un café y lo más importante, recordar,
como es el caso de Jairo Gutiérrez, quien compartió con nosotros su experiencia
con el Ferrocarril de Antioquia cuando él era niño.
Mientras las horas
avanzaban, nosotros lo hacÃamos de igual manera por el centro de nuestra
ciudad, nos acercábamos ya hacia el famoso “Guayaquil” frente al Parque de las
Luces. Allà pudimos observar como algunos de los edificios más antiguos de
MedellÃn, tras algunas reparaciones, aún se conservan y son utilizados por la
AlcaldÃa de la ciudad.
SeguÃamos avanzando y
veÃamos cada uno de los almacenes caracterÃsticos de este lugar, razón por la
cual muchos de los habitantes de MedellÃn y de toda Antioquia se acercan al
centro de la ciudad para hacer compras, pues es en estos lugares en donde se
consiguen los precios más favorables del mercado. Desde sombrillas, celulares,
juguetes, esmaltes, zapatos, hasta vestidos para fiestas, este es el lugar
perfecto para encontrar todo lo que se necesita al precio más económico, como
lo aseguran los vendedores del sector.
Nuestro recorrido estaba por
terminar pues ese cielo azul que desde el inicio nos acompañaba ya se tornaba
un poco grisáceo. Decidimos culminar en el Salón Málaga, bar famoso en la
ciudad por su gran tradición y por ser “un santuario de la música” como las
personas que acuden al lugar se refieren.
Fue maravilloso pasar por
este lugar pues inmediatamente se llega a la entrada, sus olores, la música,
las fotografÃas que hay en el lugar, las personas que encuentras allÃ, en
conjunto todo lo que es el Salón Málaga, te transportan a la época en la que
vivieron tus abuelos.
Fue muy bueno ver como en
nuestra ciudad perduran, a través del tiempo, lugares como estos que recrean
épocas en las cuales nosotros no estuvimos presentes y como se aprovechan los recursos
y el lugar mismo para crear un ambiente de cultura en MedellÃn, implementando
algunos shows de danza y shows musicales, clases de tango y entre otras
actividades a las cuales están invitados toda clase de públicos.
SerÃa muy complicado para mi
elegir el mejor recuerdo porque en realidad en esa categorÃa clasifican muchos
momentos inolvidables que han ocurrido en mi vida. Sin embargo dentro de esos
recuerdos existen algunos que sé al pasar el tiempo van a estar en mi memoria por
mucho más.
Uno de ellos es por ejemplo
el dÃa que celebré mis quince años, aunque no fue como siempre lo soñé y aún
algunas veces sienta cierto arrepentimiento por no haberlo celebrado según la
tradición, siento que estuve con las personas con las que tenÃa que estar.
Fue una celebración informal a la cual asistieron mis mejores amigos y mi familia, yo, a pesar de los altercados que se presentan en este tipo de celebraciones, la disfrute al máximo y creo que también las personas que estuvieron a mi lado.
Fue un dÃa en el que
abundaron las sorpresas algunas buenas, por el contrario otras no tanto, pero
todo lo que sucedió funcionó como complemento para que yo recuerde ese 6 de
junio del 2009, como uno de los mejores dÃas de mi vida.
Es para mi uno de esos dÃas que, a pesar del paso del tiempo, uno nunca quisiera olvidar y como este en la
vida existen innumerables momentos los cuales quisieras volver a vivir,
lastimosamente solo te das cuenta cuando ya estos forman parte de tu pasado.
Noche de otoño
Era esta la noche más frÃa y triste que habÃa vivido en mis 19 años de vida y no era exactamente porque numerosos relámpagos alumbraban mi habitación o porque el ruido de aquel viento anunciante de una gran tormenta llamaba a mi ventana; era por que la soledad y la nostalgia se apoderaban justo en esta noche de mà al recordar que en una noche tan frÃa y al parecer no tan triste como esta, yo sin imaginarlo estaba perdiendo a la persona que más habÃa querido.
Empezaron
a caer las primeras gotas y nosotros de inmediato salimos camino a mi casa, con
una velocidad proporcional a la cantidad de goteras que caÃan en ese momento.
La
lluvia era muy fuerte y casi ni nos permitÃa ver por donde Ãbamos, los carros
nos mojaban al pasar y la tempestad parecÃa no cesar. Pero todo era tan
perfecto a su lado, me sentÃa tranquila, la lluvia que tanto me molestaba,
parecÃa no importar y según lo que podÃa observar él se sentÃa igual.
Continuamos
nuestro camino pues parecÃa que la lluvia estaba cesando, yo ansiosa por saber
que era lo que pasaba, caminaba casi por inercia sintiendo recorrer por mi
rostro innumerables gotas de lluvia e imaginaba lo bueno o lo malo que estaba
sucediendo. Para mi sorpresa, en medio de una calle solitaria, Pablo me abrazó
y me dio el beso, digo “el beso” porque no fue como los demás. No sabrÃa como
explicarlo, me sentÃa como la lluvia se hacia protagonista de ese, nuestro
momento, las dudas y las ansias desaparecieron de inmediato, el tiempo se hizo
nulo y solo podÃa pensar en cada uno de los momentos juntos que en ese instante
pasaban por mi mente. Al terminar me miró y me entregó una carta,
condicionándome a leerla únicamente cuando estuviera sola en mi habitación. Yo
asentà y continuamos el camino rumbo a casa.
La noche
continuaba frÃa, oscura y la lluvia se empeñaba en acompañarme. Segundos
después de nuestra despedida empecé a leer la carta, hubiera preferido no
haberla recibido jamás, pues aparte de tener agradecimientos, algunos
recuerdos, decÃa que tenia que abandonarme, debÃa dejarme atrás pues debÃa irse
a vivir con su familia a ParÃs.
Mi
llanto no duró en aparecer y se combinaba entonces con la lluvia, esa que veÃa
caer desde mi balcón. Se me hacÃa imposible pensar cómo iba a hacerme eso, ¿era
acaso tan fácil para el dejarme sola?, ¿ por que no me habÃa dicho antes?,
¿acaso no me iba a extrañar?, y asà miles de dudas surgieron en mi mente.
Es justo
en esta noche llena de nostalgia, recuerdos y en la cual la lluvia ha sido mi
única compañera, en donde entiendo el valor de los momentos, en la cual
comprendo que las cosas solo ocurren una vez y por más que lo intentes nunca
volveré a sentir un amor tan intenso como el de aquellos dÃas. Es ahora que sé
que sigo estando con él aunque esté lejos de mi vida.
Según
cuenta ella, su infancia fue tranquila, feliz y llena de gratos recuerdos
alrededor de sus familiares más cercanos, los cuales contribuyeron a que en la
actualidad ella sea una mujer con un
equilibrio emocional muy definido.
La mayor parte de su infancia la vivió en Envigado, pero también algunos años en Caldas, Antioquia, lo cual permitió que posteriormente entrara a cursar su primaria en el colegio Nuestra señora del Carmen, en el municipio de Sabaneta. Este tuvo gran importancia en la vida de MarÃa Isabel puesto que le brindo las bases necesarias, no solo en conocimiento, sino también en aspectos de convivencia y formación en valores, para que en un futuro ella continuara de manera sólida y tranquila los siguientes años de su vida escolar. Ella cursó entonces su bachillerato en El Carmelo, ubicado también en de Sabaneta. Esta etapa en el colegio fue muy productiva pues ella recibió una buena educación y estuvo rodeada de personas claves para su desarrollo tanto personal como cognitivo. Participó en varios proyectos que ofrecÃa dicho colegio, como por ejemplo un proyecto con carácter social llamador Radares, el cual consistÃa en organizar y cubrir las labores sociales que se realizaron con la comunidad educativa. También tuvo la oportunidad de ser personera estudiantil, campaña en la cual contó con el apoyo de muchas personas y aprendió mucho sobre liderazgo, pero lastimosamente por razones ajenas a ella no se pudieron completar en su totalidad los objetivos trazados al principio de la campaña a la personerÃa.
El año
2011 fue un año muy especial, pues en este concluyó su vida escolar, la cual culminó
con satisfacción, muchos recuerdos y una gran nostalgia al dejar atrás personas
que la acompañaron por más de 11 años. Fue también un año importante puesto que
tuvo que decidir qué iba a suceder con
su vida y fue en medio de algunas dudas que decidió que querÃa un futuro
exitoso tanto en su vida personal como en la profesional.
Actualmente
MarÃa Isabel vive en Envigado con sus padres y su hermana, lleva una vida
relativamente tranquila. Se encuentra cursando el primer semestre de
Comunicación Social en la Universidad de EAFIT, en donde espera conocer muchas
personas, aprender, crecer como persona y llevar a cabo todos los propósitos
que se ha trazado en esta nueva etapa de su vida.




